qué hacer · 07 · chichén
chichén itzá
El corazón del mundo maya y una de las nuevas maravillas: la pirámide de Kukulcán, a un día de viaje.
Ningún viaje a esta parte de México está completo sin Chichén Itzá. La antigua ciudad maya —una de las siete nuevas maravillas del mundo y Patrimonio de la Humanidad— es un día largo pero inolvidable desde la isla, y el mejor contexto posible para todo lo maya que se respira por aquí.
Un día de viaje
Chichén Itzá está a unos 200 km (unas 125 millas) de la isla: en la práctica, un ferry a tierra firme y entre 2 y 3 horas por carretera desde el lado de Cancún. Por eso los tours salen muy temprano y suelen volver ya de noche. Es un día completo; conviene ir descansado, con agua, sombrero y calzado cómodo.
Qué se ve
El sitio es enorme. Domina la pirámide de Kukulcán —El Castillo—, cuyo diseño produce el famoso juego de luz y sombra de la serpiente en los equinoccios. Alrededor están el gran juego de pelota, el Templo de los Guerreros, el observatorio y el cenote sagrado, donde se hacían ofrendas. Un guía marca la diferencia para entender lo que ves.
Cómo aprovecharlo
Muchos tours combinan Chichén Itzá con un baño en un cenote y una parada en Valladolid, un pueblo colonial precioso, lo que redondea el día. El concierge de Na Balam puede armar la excursión o sumarte a un grupo. Si puedes, elige salidas que lleguen temprano al sitio, antes del calor y las multitudes.
El corazón del mundo maya, a un día de la isla.
